Israel intensificó los bombardeos en los suburbios sureños de Beirut, específicamente en Babdada, contra posiciones de Hezbollah. Los ataques nocturnos impactaron en bloques de apartamentos donde inteligencia israelí detectó presencia de miembros del grupo terrorista, que se mimetiza entre civiles ya que también actúa como partido político en Líbano. Los conductores compararon la situación con Gaza, donde hospitales ocultaban terroristas.
Irán reivindicó un exitoso ciberataque contra una empresa tecnológica estadounidense como represalia por un bombardeo en la escuela Minab que mató a 200 personas, mayormente niñas. El conflicto se extiende a la tecnología y la inteligencia artificial, con críticas en la ONU donde Rusia y China se abstuvieron de condenar los ataques iraníes, acusando a Estados Unidos de escalada.
Emmanuel Macron contradijo a Donald Trump al afirmar que la capacidad militar de Irán no se redujo a cero, mientras Francia envió su portaaviones Charles de Gaulle al Estrecho de Hormuz. Trump criticó duramente a España por no colaborar, amenazando cortar lazos económicos y comerciales, aunque elogió a su pueblo y separó al liderazgo de Pedro Sánchez.
España y Francia anunciaron ayuda humanitaria al Líbano en medio de la tensión comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, con posibles nuevas sanciones.