Israel intensificó los bombardeos en el centro de Beirut, capital libanesa, causando cuatro víctimas fatales confirmadas y el éxodo masivo de hasta 800.000 personas hacia el sur en las últimas 24 o 48 horas, según cifras de la ONU y reportes oficiales, en represalia por misiles iraníes contra Tel Aviv y Jerusalén.
En Irán, miles marchan despidiendo a líderes del régimen, mientras responden con drones al aeropuerto de Dubái y amenazan sedes financieras de Israel y Estados Unidos en Medio Oriente, generando pánico en los Emiratos Árabes por sus bancos internacionales. Esto surge tras ataques en el Estrecho de Hormuz, donde Estados Unidos destruyó 16 embarcaciones mineras iraníes que bloqueaban la navegación de buques petroleros.
La corresponsal Zoe, desde Tel Aviv, explica que la población israelí mantiene rutinas gracias a búnkeres accesibles como Miclat y Mamad, con puertas seguras en todos los edificios, permitiendo salir a la calle pese a las alarmas. La guerra, que debía durar 7-10 días, ya supera los 12 y podría extenderse semanas según pronósticos de Donald Trump.
El analista Marcelo, también desde Israel, revela que Trump pidió a Israel evitar ataques a instalaciones petroleras iraníes para facilitar cooperación futura y evitar revueltas populares contra la guerra. Reportan un hackeo simbólico al sitio de la Academia de la Lengua Española, amenazando el idioma hebreo.
La tensión escala con respuestas cada vez más graves entre bandos, sin señales de detención en esta guerra total en Medio Oriente.