Irán lanzó nuevos misiles, incluidos de racimo, contra centros comerciales en Jerusalén, Tel Aviv y Haifa, en el día más intenso de la guerra. El corresponsal Ilan Buzni reportó en vivo desde Tel Aviv alarmas activadas por dos ataques consecutivos al centro sur y norte de Israel, con sonidos de impactos directos y no solo intercepciones. Los misiles de racimo, que se dispersan en submuniciones al ser interceptados, causan daños amplios en un radio de 8 a 10 kilómetros, afectando infraestructura y civiles.
La cobertura mostró mapas de zonas de alarmas que incluyen territorios palestinos y cerca de Jordania, así como ataques israelíes a Hezbollah en Beirut. Buzni explicó la escalada global con un mapa de implicados: Irán ataca aliados de Arabia Saudita como Kuwait, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos para presionar la inflación mundial contra Donald Trump y forzar el fin del conflicto.
Expertos analizaron el impacto en precios del petróleo, que subió por temor a bloqueos en el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 25% del crudo mundial. Daniel Montamat, ex secretario de Energía, advirtió que un alza sostenida resentiría la economía global, la inflación y el electorado de Trump. Fausto Espotorno calculó un beneficio para Argentina de 600-900 millones de dólares en exportaciones si dura meses, pero un impacto inflacionario de 0,5 a 1 punto, agravado por transporte de alimentos.
Se mencionó que Javier Milei, Luis Caputo y el canciller estiman la guerra acabará en mayo o junio. Buzni destacó diferencias estratégicas: Israel ve a Irán como amenaza existencial, mientras Trump busca terminar rápido por falta de apoyo interno en EE.UU. Países sunitas se acercan a Israel en son de paz.