Irán atacó al menos cuatro barcos comerciales en el Estrecho de Hormuz, incluyendo uno de Islas Marshall, dos tailandeses y uno turco, según confirmó Fernando Morales en el programa.
Los ataques buscan infundir terror y paralizar el comercio global, dejando el estrecho prácticamente vacío según Marine Traffic, con tripulaciones evacuadas rápidamente cerca de la costa iraní, aunque un barco tuvo víctimas fatales entre oficiales y tripulantes de máquinas.
Morales explicó que buques mercantes de beligerantes como en Malvinas son objetivos lícitos, pero Irán violó su propio comunicado al atacar neutrales no vinculados a Estados Unidos, Israel o aliados, potencialmente configurando crímenes de guerra pese a Convenciones de Ginebra.
En contexto de drones y guerrilla, las reglas de guerra tradicionales se diluyen, y las navieras evitan la zona por riesgos a seguros y tripulaciones, afectando tránsito de cereales y petróleo no hostil.