Testimonios de infiltrados iraníes confirman que altos funcionarios de la cúpula de Irán, como Ali Gehazi y el ayatolá Mesbah Yazdi (conocido como 'el cocodrilo'), visitaron Argentina entre 1993 y 1997 para preparar el atentado contra la AMIA. Estos personajes, cercanos al líder supremo Ali Khamenei, actuaron a instancias de Mohsen Rabbani, clave en la logística del ataque, según declaraciones ante el fiscal Sebastián Basso en Francia.
El testigo Sid Alaudín Jajalifar detalló que Ali Gehazi, segunda figura más importante del régimen tras Khamenei, se reunió con Rabbani en marzo de 1993, un año antes del atentado. Yazdi, teólogo radical y formador ideológico, también estuvo en la mezquita de Cañuelas. Ambos son parte de la autoría intelectual iraní, supervisando atentados como el de la AMIA junto a Ali Falahijan y Akbar Hashemi Rafsanjani.
Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah, confesó en un video de 2016 que Irán financia íntegramente al grupo terrorista con presupuestos, salarios, armas y misiles, uniendo autoría material (Hezbollah) e intelectual (Irán). El fiscal Basso validó estos testimonios tras chequeos exhaustivos, superando barreras idiomáticas (farsí) con entrevistas virtuales y declaraciones formales bajo ley francesa.
En entrevista exclusiva, Basso enfatizó que la justicia requiere un juicio público en ausencia para exponer las pruebas y condenar a los responsables. Panelistas concluyeron que estos elementos eliminan dudas sobre el rol ideológico de Irán, impulsando el proceso judicial tras 30 años de impunidad.