El imán Marwan Gil, líder de la comunidad musulmana Ahmadiyya, criticó a grupos como Hamas, Hezbollah, Al-Qaeda y Talibán que usan el Islam como escudo para sus intereses nefarios, aclarando que "Islam" significa paz y que estos distorsionan su mensaje pacífico. Reconoció una crisis moral y espiritual en el mundo musulmán, pero rechazó usar el Islam como chivo expiatorio por el maltrato a mujeres en Irán o Afganistán, atribuyéndolo a culturas pre-islámicas machistas.
Gil denunció un aumento de islamofobia y judeofobia en Argentina tras el 7 de octubre y la guerra en Gaza, pero enfatizó que el verdadero problema es el odio y la violencia subyacentes, que se manifiestan como racismo, xenofobia o cristianofobia. Citó a Martin Luther King para criticar el silencio de los buenos ante el mal, advirtiendo que el odio contra judíos puede expandirse, recordando el nazismo en Alemania.
La diputada Silvia Lospenato criticó al kirchnerismo y trotskismo por no repudiar el régimen iraní, pese a casos como el equipo de fútbol femenino que pidió asilo en Australia por no cantar el himno, o el asesinato de Mahsa Amini. Relatò dificultades para aprobar declaraciones de repudio en el Congreso argentino contra la policía de la moral y restricciones a niñas en Irán, defendiendo el lema "Mujeres, Vida, Libertad" como esperanza para un futuro democrático.
Gonzalo Garcés analizó la ideología chiita iraní, comparándola con el trotskismo por su expansionismo, y describió la creencia en el Mahdi oculto desde el siglo IX, fervorosa en la Guardia Revolucionaria. Gil aclaró la diversidad del Islam (70 corrientes, 2.000 millones de fieles), rivalidades como Irán-Arabia Saudita, y matizó que el régimen iraní es pragmático, no como terroristas; antes de la Revolución era aliado de Israel y EE.UU. contra el Shah.
El conductor Alfredo Leuco informó sobre misiles iraníes sobre Tel Aviv y bombardeos de EE.UU. e Israel en Teherán, integrando el contexto de la escalada bélica en la discusión.