El gobierno de Hungría prohibió la exportación de petróleo crudo, diésel y nafta de 95 octanos ante la suba del petróleo por el conflicto en Medio Oriente. El primer ministro Víctor Orbán limitó los precios del combustible para vehículos matriculados en el país y liberará reservas estatales por 45 días.
La medida busca proteger a consumidores y empresas. En Eger, conductores mostraron escepticismo por posibles colas en estaciones y dudaron que influya en las elecciones parlamentarias de dentro de un mes, que podrían derrocar a Orbán tras 16 años en el poder.