Hezbolá asola el norte de Israel con misiles y disparos, en ataques descritos como espeluznantes y más fuertes que nunca. Las explosiones se ven en vivo, neutralizadas en parte por la Cúpula de Hierro que intercepta los proyectiles en el aire.
Al sonar la sirena, los residentes tienen segundos o minutos para refugiarse, dependiendo de la distancia de lanzamiento desde Líbano. Muki Tenenbaum explica que Hezbolá solo alcanza el norte con sus misiles de largo alcance.
La situación genera pánico y complejidad, con avisos previos para estar cerca de refugios. El panel destaca lo inusual de tales escenas en el mundo.