El presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, abandonó el Palacio de la Moneda con honores de la Guardia de Palacio antes de ceder el poder al ultraderechista José Antonio Kast. En un emotivo mensaje, Boric afirmó dejar un país mejor pese a reconocer errores en su gestión.
El progresista líder destacó progresos nacionales durante su mandato, pero enfrentó críticas por no cumplir expectativas de transformaciones sociales prometidas. Muchos votantes expresaron decepción al no ver cambios profundos.
La ceremonia en Valparaíso marcó el traspaso protocolar, con Boric dirigiéndose al Parlamento para la asunción oficial de Kast, cerrando un ciclo controvertido en la política chilena.