Gabriel Boric se despidió de la presidencia de Chile reconociendo errores en el manejo del caso Monsalve y la fallida compra de la casa de Salvador Allende. En un mensaje emotivo, el mandatario saliente afirmó que se va con la frente en alto y manos limpias, pese a tensiones recientes, y prometió un cambio de mando impecable con Sebastián Kast.
El discurso de Boric incluyó una promesa de haber dado lo mejor durante su mandato, tomado con humildad hace cuatro años cuando tenía 36 años. Mencionó que habrá tiempo para revisar errores y sacar lecciones, asumiendo responsabilidad personal por esos casos polémicos.
La transición ocurre tras la asunción de Kast, con presencia de mandatarios como Javier Milei, aunque Lula no asistió. Boric fue contestatario con Donald Trump en el pasado, según comentarios en el programa.