La familia de Luana Fernández repudió la exposición pública del derecho a réplica de su exnovio Lucas, quien la acusó en vivo de tener una vida paralela con dos hombres durante siete u ocho meses, afirmando tener pruebas de infidelidades, encuentros con amigos y su amiga, mientras ella lo dejó por el streaming de Gran Hermano después de coquetear con otro.
En el video repetido, Lucas reprochó a Luana por cortarlo públicamente con argumentos débiles como dejarle el camino abierto y no querer sentimientos mezclados en la casa, insistiendo que siempre le hizo mal pero ahora expuso todo ante cientos de personas; Luana, angustiada, le gritó que no la hiciera quedar como una mierda porque él también falló como pareja y pidió volver a intentarlo, pero él cortó tajante diciendo que se acabó.
El panel debatió acaloradamente si el derecho a réplica era ético: algunos defendieron las reglas de Gran Hermano donde se habla de todo, otros lo tildaron de agravio innecesario que agrandó el drama con menciones a amantes, bolsos y un posible mecenas, mientras Luana queda aislada en la casa.
Exclusiva con abuela, hermana y tío de Luana, quienes la vieron angustiada y triste: la abuela calificó el momento de muy triste sin necesidad de tanta exposición pública ante cientos de personas, aclarando que era un tema privado para tratar al salir, aunque quieren mucho a Lucas y no le quitan razones.