Estados Unidos destruyó 16 buques iraníes en el Estrecho de Hormuz, en el marco de la guerra y crisis mundial que entra en su día 12, mientras Irán atacó dos barcos cargueros que transitaban la zona clave para el 20% del petróleo y gas mundial.
El gobierno iraní calificó el ataque como una de las acciones más potentes de la guerra, que está lejos de un cese al fuego pese a que Donald Trump mencionó apertura a negociaciones. Irán lanzó misiles y drones contra cuatro objetivos en ciudades israelíes como Tel Aviv y Haifa.
Con la llegada al poder del hijo de Khamenei, Moctava Khamenei, Irán advirtió sobre una guerra larga que podría elevar el petróleo a 200 dólares por barril, desde los 60 iniciales que llegaron a 120. Los bombardeos afectan petroleros, pesqueros y civiles, con marineros rescatados por guardacostas.
La zona se recalienta con ataques a civiles en barcos, y persisten dudas sobre si Moctava Khamenei está herido.