Estados Unidos destruyó 16 buques minadores iraníes en el Estrecho de Ormuz, una zona hiper sensible en el marco del conflicto en Medio Oriente. La operación fue confirmada por el Comando Central de los Estados Unidos, que eliminó embarcaciones vinculadas a operaciones navales de Irán para colocar minas en este corredor marítimo estratégico que conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico.
Washington sostiene que el minado del Estrecho representa una amenaza directa para la navegación internacional y el transporte de petróleo, por donde circula el 20% del petróleo que consume el planeta. Ante la posibilidad de que Irán bloquee el tránsito de buques petroleros, el gobierno estadounidense había advertido previamente que respondería militarmente.
Esta destrucción forma parte de una serie de operaciones militares que Estados Unidos realiza contra infraestructuras y capacidades navales iraníes desde el inicio de la escalada el 28 de febrero, con intervención de los ejércitos de Estados Unidos e Israel contra Irán.