Tras la semana de la moda en Milán, Emilia Bernes y su novio Duki viajaron a Japón y se sumergieron en la cultura nipona en Kioto, donde se alojaron y vivieron una experiencia milenaria.
Emilia compartió fotos con un kimono de seda rosa con flores, participando de la ceremonia del té, mientras Duki lució un kimono negro. La influencer calificó el viaje como oportunidad única, lejos de lo occidental, en un álbum fotográfico exótico y soñado.
A los 23 años, esta vivencia marca un precedente en su carrera, destacando la inmersión en tradiciones como las geishas.