El personal militar de Estados Unidos y equipos de tierra cargaron y prepararon municiones en la base de la Royal Air Force en Gloucestershire, oeste de Inglaterra, que se convirtió en punto clave para operaciones contra Irán.
Washington anticipa una jornada de bombardeos particularmente intensa, algo confirmado por el Secretario de Guerra Pete Hebson.
La base detectó preparativos de armamento y despliegue de bombarderos estratégicos para intensificar ataques a instalaciones de misiles iraníes.