Diego Ezequiel López, de 23 años, murió tiroteado durante un allanamiento policial en una quinta de Ingeniero Budge, Esteban Echeverría, donde se realizaba una pool party.
Los efectivos irrumpieron en el domicilio tras una investigación iniciada en mayo del año pasado por un robo de un Toyota Corolla y tiroteo previo. López, con antecedentes penales y orden de captura, disparó desde el primer piso contra la policía y saltó por una ventana, recibiendo disparos en cabeza y pecho.
El arma que portaba López era robada. Dos sospechosos fueron detenidos. El operativo fue grabado por los policías y mostró el intercambio de disparos, con todos los participantes al piso.
La policía destacó la necesidad de allanamientos sorpresivos en investigaciones largas para capturar delincuentes, lamentando la frecuencia creciente de estas situaciones delictivas.