Damián, marido de Jenny Mavinga, anuncia que presentará una denuncia penal contra Carminia por sus comentarios racistas en Gran Hermano, donde comparó a la participante africana con un mono y sugirió que parecía recién comprada. La familia de Mavinga emitió un comunicado oficial repudiando los dichos, que deshumanizan y hieren, exigiendo la expulsión inmediata de Carminia y sanciones para Danelic y Emanuel, quienes avalaron riendo los comentarios.
El panel de DDM discute la gravedad del incidente, destacando que Carminia, periodista paraguaya con experiencia mediática, sabía lo que decía y que no es la primera vez que ataca a Mavinga por envidia y sed de protagonismo. Critican la falta de leyes antidiscriminatorias fuertes en Argentina, comparan con GH Brasil donde sería delito penal, y alertan sobre la animalización como estrategia nazi.
En vivo, Damián confirma contacto con la producción de Telefe, que evalúa la sanción máxima, y rechaza someter el racismo a voto público en placa, insistiendo en expulsión directa por exceder el juego. Relata que Mavinga irradia luz y no sufrió agravios graves antes, pero prevé que si se entera en la casa, explotará el conflicto.
También abordan la discriminación positiva: comentarios constantes sobre el color de piel de Mavinga, aun elogiosos, resaltan diferencias raciales y perpetúan estereotipos. Damián aclara que a ella no le molestan, pero el panel reflexiona sobre sesgos inconscientes en una Argentina que se imagina blanca, recordando expertos como Federico Pita.
El debate polemiza si la producción avivará el rating con el enfrentamiento o actuará con justicia, mientras Damián enfatiza que esto es anticonstitucional y denigrante para toda la comunidad de color en el país.