El conflicto en el Estrecho de Ormuz dispara el precio del petróleo a 96 dólares el barril, con picos de 118 dólares en días recientes, afectando gravemente la economía global al pasar por allí el 20% de la producción mundial y el 30% de fertilizantes. Expertos advierten que la duración del enfrentamiento entre Irán, Israel y aliados como Hezbollah determina el impacto, golpeando fuerte a China, Alemania y Europa dependientes del gas y petróleo regional.
En Argentina, como exportador neto de energía, cada 10 dólares de alza en el barril genera 1.500 millones de dólares extras para la economía, aunque ya se paga nafta a 2.000 pesos el litro y YPF comienza a ajustar precios con la media móvil. Marcelo Elizondo explica que esto acelera la reconfiguración mundial post-Brexit, con fraccionamiento en bloques de aliados y adversarios, volatilidad en cotizaciones y riesgo de recesión global.
Sophie agrega efectos en seguros marítimos que encarecen importaciones, inflación general, menor turismo y suspensión de viajes por incertidumbre, como en Dubái donde todo está cerrado. Martín Tetaz subraya que Estados Unidos sufre menos, pero Europa sí, mientras Argentina tiene oportunidad si el conflicto persiste.
Aliados incluso de Irán, como Irak, piden moderación ante ataques a petroleros en el Golfo Pérsico, elevando la preocupación regional.