La coach ontológica familiar Verónica Jaron Lasky explicó que la rutina, pese a su mala prensa como algo aburrido, brinda orden y seguridad a los niños al volver de vacaciones al colegio y las obligaciones diarias.
Recomendó visualizar horarios en cartulinas o contárselos a los chicos para dar previsibilidad, validar sus sentimientos de abrumio por madrugones y acompañar el proceso de adaptación. Destacó que cada familia adapta rutinas a su realidad, como horarios de baño antes de las 19:30 idealmente.
Sobre pantallas, insistió en límites estrictos por su efecto adictivo similar a la dopamina de las drogas, usándolas como herramienta no distracción. En su familia ensamblada de 7 niños, las pantallas están limitadas a cero en casa, priorizando juego en plazas o grupos con otros chicos por inseguridad en calles.
Propuso armar grupos de padres para actividades al aire libre, recuperar el "barrio en casa" y fomentar juego físico ante dobles escolaridades y peligros urbanos.