Cristina Fernández de Kirchner reproduce un audio explosivo donde defiende el memorándum con Irán, aclarando que fue aprobado solo por el Congreso argentino, nunca por Irán ni ejecutado, y acusa a opositores de "fabricar delito", llamándolos "hijo de puta, pedazos de sorete".
El panel reproduce el tape y critica duramente a CFK por su "empecinamiento" en apoyar Irán, sugiriendo militancia o plata de allá, describiéndola como payaso ridículo sin estatura moral, mercenario que labura con quien le da de comer.
Se cuestiona su autoridad para hablar así presa con teléfono, y se ve su defensa como suicidio político.