Bombardeos masivos paralizaron el aeropuerto de Kermán y la logística iraní, en la fase más violenta de la Operación Furia de Pica según el Pentágono.
La guerra se expande al Líbano contra Hezbollah, con intensidad que desafía promesas de victoria rápida desde Washington, mientras la ONU rechazó pedido ruso de frenar el conflicto porque Estados Unidos acusa a Moscú de proteger a Irán.
Donald Trump prometió seguridad para petroleros en el Estrecho de Hormuz ante ofensiva iraní y dijo haber destruido la marina de Teherán en una hora, liberando 400 millones de barriles de petróleo para bajar nafta.
Cerca de 800 griegos evacuados desde Dubái y Doha por inestabilidad en Golfo, relataron refugios por alertas de ataques antes de aterrizar en Atenas.