Ricardo Biasotti, padre biológico de Ana del Boca, reveló en exclusiva que no la ve desde noviembre de 2009, cuando ella tenía 9 años, y mantiene esperanzas de revincularse pese al control de su ex Andrea del Boca. Relató un encuentro tenso en 2010 para autorizar su trabajo en una novela, vigilado por abogados y custodios, que resultó fallido.
Biasotti aclaró que fue sobreseído por inexistencia del delito, no por falta de pruebas, ya que se probó que Ana Kiara fue víctima de falsos recuerdos implantados por Andrea. Destacó que la justicia lo declaró inocente tras investigaciones exhaustivas, incluyendo análisis de violencia de género, y que múltiples sobreseimientos firmes respaldan su inocencia.
Contó que su hija menor, Mía, de seis años, le envió un mensaje amoroso por WhatsApp para conocer a su hermana Ana, pero nunca recibió respuesta, ya que Andrea lo tenía bloqueado. Ahora Mía, en sexto grado, rechaza el vínculo por el impacto de las denuncias recientes. Biasotti enfatizó su anhelo de unir a las hermanas, que se pertenecen mutuamente.
Reveló el impacto personal: carga una 'mochila' de estigma que afecta relaciones nuevas, donde mujeres se alejan por temor social pese a creer en su inocencia. Vive sin odio hacia Andrea, aprendiendo a 'dar vuelta la página', y desmintió mentiras como que quiso abortar a Ana; en cambio, se ofreció como padre responsable aunque no como pareja.
Biasotti luchó años por regímenes de visita con pilas de expedientes judiciales, pese a costos enormes. Acusó a Andrea de usar a Ana en medios desde chica, estigmatizándola con problemas visuales y denuncias tardías de 19 años para desacreditarlo en un conflicto mediático con Susana Jiménez.