El panel de Duro de Domar debatió intensamente el escándalo familiar de Andrea del Boca con su exmarido Ricardo Biasotti y su hija Ana, acusándola de falsas denuncias de violencia y alienación parental. Biasotti relató que no ve a Ana desde que tenía nueve años, que los expedientes judiciales fueron cajoneados y que Del Boca lo ignoró en encuentros como un entierro o cementerio. Acusó a la actriz de inventar un secuestro de su hija por rating y mostró un moretón falso en un programa de TV para denunciarlo.
Amalia Granata, ex pareja de Biasotti, lo defendió fuertemente calificándola de "mujer siniestra" y detalló que vivió las falsas denuncias. El debate escaló a discusiones sobre alienación parental, donde panelistas argumentaron que Del Boca impidió la relación padre-hija, posiblemente lavándole el cerebro a Ana, quien cambió su apellido y DNI para desvincularse.
Carla Vizzotti defendió la perspectiva de creer siempre a la mujer en casos de violencia, pero otros criticaron la justicia familiar por ser machista y favorecer a las madres, privando a padres de sus hijos con denuncias falsas. Se mencionaron casos donde niños fueron manipulados y la necesidad de revinculación judicial sin abuso probado.
Los panelistas coincidieron en que privar a un niño de su padre es dañino, aunque Ana ahora es adulta de 29 años, y cuestionaron si la justicia debió intervenir para forzar encuentros supervisados. El tono fue emotivo y confrontacional, equilibrando feminismo con derechos paternos.