Beduinos a caballo irrumpieron en una marcha pro Ayatola en Manchester, aprobada por el gobierno de izquierda local, donde se juntaron Partido Verde, comunidad LGBT y musulmanes pro régimen iraní.
Los beduinos se pasearon como vigilantes imponiendo control sobre la policía, mostrando una ley que permitía caballos por un criadero cercano, y fingieron actuar como policía moral del régimen imponiendo sharia.
La policía de Manchester colaboró inicialmente identificando manifestantes, pero detuvo a los beduinos por mentir y generar incidentes al amenazar con cumplir la sharia.