Israel recibió más de 300 misiles lanzados desde Irán, de los cuales el 50% llevan proyectiles de racimo ilegales; estos son interceptados por los sistemas Arrow 2 y 3, distintos a la Cúpula de Hierro y con menor efectividad.
Emiratos Árabes Unidos utiliza el sistema Patriot estadounidense, cuyos restos caen en zonas civiles al romper misiles enemigos. Omar Sáker, argentino radicado en Dubái, describió los sonidos lejanos de las explosiones en el cielo y la caída de restos, aunque ninguno impactó directamente en su zona.
Los Emiratos son víctimas colaterales porque Irán apunta a bases estadounidenses como la de Abu Dhabi, de cientos de misiles y drones recibidos solo cuatro impactaron territorio; la vida diaria transcurre con normalidad, la gente va a la playa y trabaja, pero el turismo desapareció, dejando calles y centros comerciales vacíos y afectando la economía.
Sáker contó que el espacio aéreo opera con vuelos controlados, las alertas llegan a celulares indicando resguardo ante lanzamientos iraníes, pero no hay refugios porque Dubái es una ciudad pacífica ajena al conflicto. Un resto de dron provocó un incendio cerca del Burj Khalifa; Sáker ayuda a argentinos varados y no planea volver a Argentina por motivos profesionales.