Andrea del Boca generó revuelo en la casa de Gran Hermano al confesarle a la cámara que se robaba el membrillo porque le daba un ataque de dulce a la noche, ocultándolo de los demás participantes.
Se despertó temprano para armar una estrategia con su equipo, al que se sumó Mandinga, pero no sabe que esta noche todos están nominados sin nominación tradicional. El panel critica que habla sola a la cámara y esconde comida, violando la convivencia aunque no el reglamento estrictamente.
Llega al estudio Furia, ex participante, quien opina que Andrea es una "plantita" y debería jugar con cabeza en este ajedrez social o irse por la puerta. Discuten la placa "planta" que desestabiliza la casa, con muchas enredaderas y participantes pasivos.
Cuestionan el rol de celebrities como Andrea, que eclipsa el formato pese a su trayectoria, comparándola con ediciones pasadas y criticando lagrimitas de cocodrilo porque es actriz profesional. Mencionan quilombo en su película "Cien veces no debo" por favoritismos en casting.
El debate alerta sobre rating bajo por falta de conflicto real como en temporadas anteriores y riesgo de que plantas ganen si no mueven la casa.