Agostina Páez, argentina acusada de racismo en Brasil, pidió perdón públicamente en redes sociales en castellano y portugués, tras cambiar de abogada por estrategia.
Reconoció su error grave, se disculpó con ofendidos y reveló estudiar racismo para entender su gravedad, admitiendo ignorancia previa. Enfrenta cargos de injuria racial con posible pena de 2 a 5 años.
Su nueva abogada, Carla Junqueira, aclaró que el anterior no permitía pedir perdón. Buscan trasladar el proceso a Argentina; próxima audiencia el 24 de marzo y reunión con cónsul argentino.