Manuel Adorni enfrenta un nuevo escándalo por un vuelo privado a Punta del Este en Carnaval, que costó unos 15.000 dólares cuando él declara solo 42.000 dólares ahorrados y sueldo congelado. El panel cuestiona quién pagó el viaje, ya que si fue un empresario sería una dádiva ilegal, y Adorni lo evade como asunto privado pese a su cargo público.
Además, profundizan en el viaje de su esposa en el avión presidencial a Nueva York, donde se hospedaron en el lujoso hotel Langham a 900-1500 dólares la noche, con Adorni quedándose más días que el presidente. Critican la doble moral, comparándolo con ataques previos a Cristina Fernández de Kirchner por hoteles caros, y destacan que ningún gobernador usó el avión pese a espacio disponible.
Reproducen tuits hipócritas de Adorni de 2017 contra vivir del Estado, y señalan que su esposa no figuraba en la comitiva oficial, descubierta por una foto accidental. El panel tilda todo de vergüenza ética y naturalización de privilegios por la derecha.
El diputado Esteban Paulón pidió informes sobre estos movimientos, pero las respuestas son nulas, y Adorni deberá explicar en Congreso en abril sin excusas de sesiones.