Manuel Adorni defendió el viaje de su esposa en el avión presidencial a Nueva York, afirmando que ella tenía pasaje comprado y la Presidencia la invitó para acompañarlo. Explicó que cambió su viaje a Miami y quería su apoyo en un trabajo sacrificado, negando gasto extra al Estado.
En un video reproducido, Adorni dijo que no es un taxi pero insistió en que era su deseo personal y ella iba a viajar igual. El panel lo tildó de vergüenza ética, recordando su tuit de 2017 contra vivir del Estado y críticas previas a abusos.
Destacaron que ningún gobernador usó el avión pese a espacio disponible, priorizando a la esposa inútil para el foro. Criticaron costos en hotel Langham (900-1400 USD) para dos, naturalización de privilegios por la derecha como en macrismo.
Panel ironizó que Adorni critica abusos pero los comete, viajando con delegación oficial para vender Argentina mientras su mujer no aportaba.