La abogada santiagueña de 29 años detenida en Río de Janeiro por gestos racistas cambia de defensa y pide disculpas públicas. Ahora cuenta con una abogada brasileña que la asesora.
En un audio difundido, la mujer expresó: "Me siento muy arrepentida por lo que ha pasado y pido disculpas a quien pueda haberse sentido ofendido". Admitió haber cometido un error por enojo y aprender de las consecuencias.
Decidió no enfocarse en el origen del incidente con trabajadores del bar, sino en reconocer su equivocación. Permanece en Brasil tras viralizarse las imágenes.