El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky confirmó el despliegue de especialistas antidrones en Jordania con equipamiento para contrarrestar los drones iraníes Shahed, y anunció que llegarán pronto a Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita para proteger bases militares norteamericanas.
Esta ayuda se ofrece a cambio de misiles PAC-2 y PAC-3 para sistemas Patriot, vitales para Ucrania que ya consume más de lo que se produce (600 al año por EE.UU., 700 usados recientemente). La Casa Blanca no validó ni desmintió la oferta de Zelensky, solicitada por 11 países incluyendo Estados Unidos.
En paralelo, España reivindicó haber neutralizado ataques iraníes sobre objetivos OTAN, mientras Europa envía flotas a Chipre: el buque español Cristóbal Colón, italiano por orden de Giorgia Meloni, F-16 turcos de Recep Tayyip Erdogan, y refuerzos de Francia y Países Bajos. El ministro alemán de Exteriores visitó Beit Shemesh en Israel, zona destruida por ataque iraní inicial con 12 muertos.
Estos desarrollos postergan negociaciones Ucrania-Rusia, limitadas a intercambios de prisioneros en Ginebra y Ankara. La cobertura incluye sirenas en Israel por nuevos misiles y drones iraníes, crisis humanitaria en Líbano con 500.000 evacuados, y bombardeos israelíes en Beirut contra Hezbollah.