La Asamblea Nacional Venezolana aprobó en primera lectura la nueva Ley Orgánica de Minas, que abre el sector minero a inversiones extranjeras, especialmente de empresas estadounidenses, revirtiendo nacionalizaciones de Hugo Chávez.
Venezuela posee reservas importantes de oro, diamantes, bauxita y coltán en el Arco Minero del Orinoco, riquezas que interesan a Estados Unidos para contrarrestar el dominio chino en minerales críticos.
Washington busca aprovechar su nueva influencia sobre Caracas, tras la captura de Nicolás Maduro, para explotar estos recursos mediante la presidenta Delcy Rodríguez y mayores garantías jurídicas.