Los trabajadores de la empresa Verónica recibieron un telegrama de suspensión por dos meses al 50% de sueldo, equivalente a cuatro horas diarias, pero les prohibieron ingresar al lugar de trabajo, generando angustia e incertidumbre sobre el futuro de sus puestos y familias.
La situación se arrastra desde hace un año y medio con atrasos en pagos de sueldos, mientras la empresa buscaba alternativas para cumplir, pero ahora los empleados exigen volver a trabajar ante la falta de claridad.
Los obreros destacan que lo único que desean es laborar, en medio de sueldos ya degradados y una preocupante inestabilidad.