Trabajadores de Lácteos Verónica protestan frente a la fábrica en Bulón por cierre de puertas, deudas de tres meses de sueldos y aguinaldos; último pago fue de 58.000 pesos.
Ariel Sánchez, miembro de la comisión directiva, exigió claridad sobre el rumbo de la empresa emblemática de 1923 con buenos productos, que afecta a 700 trabajadores directos e indirectos y sus familias, muchas recurriendo a changas.
Jesús, empleado hace siete años, relató que crió a sus hijos con Verónica, que siempre creció invirtiendo, pero ya despidieron custodios y distribuidores; piden que vuelva a las góndolas y conserven puestos.
Hay mediaciones legales y audiencia mañana; comparan con FATE, otra empresa en crisis.