Los combustibles en Argentina aumentaron entre 3% y 4% por el impacto de la crisis en Irán que elevó el precio del petróleo, afectando nafta súper y premium, con el gasoil subiendo un poco más.
Los incrementos se diversifican y se suman tasas municipales porcentuales que encarecen el litro según la zona, visible en los tickets de las estaciones de servicio.
Si bien pega en la inflación general, beneficia a la producción local de petróleo argentina con unos 3.000 millones de dólares más en exportaciones al revalorizarse, en un efecto mixto para bien y mal en el país.