El precio de la nafta super alcanzó los 1727 pesos por litro en Chacarita, Buenos Aires, tras un ajuste en vivo que pasó de 1699 pesos, mientras en Mar del Plata superó los 1866 pesos y en otras estaciones como el Hotel llegó a 1845 pesos. Los incrementos se deben a la volatilidad del barril de petróleo, que osciló entre 90 y 120 dólares por tensiones bélicas, con declaraciones de Donald Trump sobre el fin de la guerra y respuestas de Irán.
El economista Guido Sandler analizó un triple impacto en Argentina: positivo por exportaciones de energía que generan 7800 millones de dólares de superávit y mil millones extra por precios altos, pero negativo por subas en combustibles que afectan subsidios, bienes importados y alimentos vía fertilizantes.
La incertidumbre global elevó el riesgo país a 583 puntos, complicando la salida a mercados de deuda del gobierno argentino. Esto limita el acceso al crédito internacional y local, forzando ajustes en gasto público ante caída de recaudación, en un contexto donde YPF amortigua solo parcialmente los saltos del 5% en surtidores.
YPF y otras petroleras representan el 40% del costo en surtidores, pero los aumentos acumulados superan el 20% desde los 70 dólares previos a la guerra, con pronósticos extremos hasta 200 dólares que tensionan la economía pese a beneficios exportadores.