La Secretaría de Trabajo impuso una fuerte multa a los gremios UTA y Fraternidad por participar en el último paro general de la CGT, pese a la advertencia de no adherirse durante un período de conciliación obligatoria.
Julio Cordero, a cargo de la Secretaría, rechazó el argumento de los sindicatos de que no estaban involucrados en la conciliación. Los gremios muy probablemente judicializarán la sanción aplicada.