Samuel, adoptado a los 13 años por su madrina convertida en mamá, forma parte de una familia grandiosa de diez hermanos en Corrientes.
La mamá contó que Samuel le propuso ser su hijo con la propuesta más linda de su vida, y ahora él alegra el hogar con su música, canto, humor y mates, pese a su pasado en hogares de niños judicializados.
Samuel es descrito como resiliente, sobreviviente con autoestima alta y seductor nato, que transforma el dolor en alegría y ha perdonado su sufrimiento; tiene un hermano aún esperando adopción en un hogar.
La familia insta a adoptar chicos grandes porque son geniales, como Samuel, quien es muy galán y mujeriego según sus hermanos.