Tamara, víctima de un robo armado junto a su marido Rodrigo Aviar y su hija de 10 años en 3 de Febrero, denunció la burocracia policial y la falta de patrulleros en la zona. Los ladrones, con caras tapadas, apuntaron un arma en la sien del hombre, amenazaron a la familia y se llevaron la camioneta, celulares, documentos y llaves, obligándolos a cambiar cerraduras. Tamara escondió su celular a tiempo para llamar a la policía.
La familia fue derivada entre la Comisaría 11 y Ufrasio sin resolución clara, recibiendo una denuncia incompleta de apenas cuatro renglones y advertencias sobre penas por denuncias falsas. Buscaron la camioneta sin éxito y no vieron patrulleros en las zonas lógicas de escape.
Tamara expresó el terror del barrio, rodeado de villas, con robos frecuentes de baterías y bicicletas. Su hija quedó traumatizada, negándose a salir o volver de fiestas familiares. Los vecinos, unidos por WhatsApp, viven con miedo y evitan salir de noche.
Pidieron iluminación, presencia municipal o provincial, garitas de seguridad y alarmas vecinales, criticando que deban costearlo solos. El conductor elogió la templanza de Tamara y mostró las imágenes de la violencia extrema, saludando al secretario de Seguridad Fernando Villares.