Los refugios en Israel salvan vidas al proteger de la onda expansiva de los misiles, que puede destruir casas enteras a 100 metros de distancia, como le ocurrió a un abogado cuya vivienda quedó destruida pero su familia salió ilesa.
El corresponsal León explica desde Jerusalén que los refugios modernos son habitaciones de hormigón armado en cada piso de los edificios nuevos, con paredes de 40-50 centímetros de grosor, mientras que los antiguos de los años 60-70 son sótanos inseguros sin ventilación ni escape. En los refugios se guarda lo esencial para 10-20 minutos, como un cargador de celular y agua, ya que las alertas son breves.
La guerra en Medio Oriente encarece productos importados en Argentina, aunque beneficia precios de commodities exportados como granos y petróleo, según el economista Alejandro Barros. En Israel, las importaciones de autos se frenan por ataques a rutas marítimas, y el país depende de carne argentina —el 99%—, faenada bajo supervisión rabínica en frigoríficos de Santa Fe.
León muestra una foto con Javier Milei y destaca la estabilidad económica israelí sin desabastecimientos ni altibajos de precios, pese al conflicto. Barros enfatiza que Argentina necesita más crédito para impulsar la industria y la competitividad, comparado con economías como la de Israel.