La guerra total en Medio Oriente genera un encarecimiento generalizado de productos importados que Argentina necesita, en un contexto donde el país busca insertarse en el mundo tras años de aislamiento.
El economista Alejandro Barros explica que, aunque Argentina produce commodities cuyos precios suben por el conflicto —como petróleo y granos—, la comercialización global se complica y beneficia a futuro los ingresos por exportaciones.