Axel Hernán Rojas, condenado a 11 años y 2 meses por lesiones gravísimas a un agente penitenciario, estalló de furia en una audiencia judicial en San Juan al recibir el rechazo del juez Alberto Caballero a su pedido de traslado a la sanidad penitenciaria, alegando problemas de drogas. Rojas se levantó agresivo y atacó al fiscal José Plaza, que estaba más cerca, mientras la policía custodio lo contenía en medio del caos con juez, defensores y fiscales presentes.
Durante el incidente, el preso rompió el monitor de la sala de audiencias, un bien del Estado, lo que le sumó una nueva imputación por daño agravado a su causa original, donde había fracturado todos los dedos de la mano del agente con una madera, dejando una discapacidad permanente que encuadra en el artículo 91 del Código Penal.
La audiencia continuó pese al descontrol y Rojas empeoró su situación legal al perder definitivamente el pedido de traslado, ya que la sanidad penitenciaria se reserva para casos reales de salud y no para maniobras de los presos para evadir el régimen común.
El periodista Nacho describió la escena como "risueña" por el rompimiento del monitor, pero subrayó la necesidad de custodios atentos en todas las audiencias para evitar estos episodios violentos.