Los policías de Jujuy protagonizan el quinto día de protesta salarial frente a la Casa de Gobierno, exigiendo un sueldo inicial de 1,4 millones de pesos y un básico de 250.000 pesos, ya que actualmente no superan los 800.000 pesos pese a la canasta básica familiar en ese monto según el INDEC.
El gobierno provincial, con el gobernador Carlos Sadir ausente en Nueva York junto a Javier Milei, denunció penalmente a los manifestantes por daños menores en rejas durante la movilización, lo que generó más bronca entre policías de base, familias, retirados y mujeres con niños presentes. Se firmó un acuerdo secreto con referentes desconocidos por 35-40% de aumento, rechazado por la mayoría, mientras los ministros de Hacienda y Seguridad negocian, con el último cuestionado y posible renuncia.
La protesta crece con efecto contagio de Rosario y Santiago, sirenazos, impedimentos para sumarse desde destacamentos y divisiones internas por falta de liderazgo unificado, ya que los policías no tienen sindicato. La cúpula policial, que ya recibió aumentos, se opone y manda reprimir, mientras los estatales esperan paritarias similares tras su 10% escalonado en tres meses.
Este martes persiste la presencia en la plaza con nueva concentración a las 19 horas en Plaza del Grano para permanencia y petitorio, pese a amenazas de sanciones. Antecedentes de 2013 y 2020 muestran roles clave de familias, pero el gobierno redobla con denuncias en vez de diálogo, complicando una resolución favorable.