Policías encapuchados protagonizaron incidentes anoche frente a la Casa de Gobierno en Jujuy, chocando con custodios del gobernador que ya recibieron aumentos salariales. Reclaman entre 50% y 60% de recomposición, indignados por un 35% extra solo para la cúpula y guardaespaldas, según la resolución 77 del 20 de febrero que quedó sin efecto.
Un policía en Jujuy gana entre 800.000 y 900.000 pesos de bolsillo, con haber básico de 225.000 pesos, insuficiente para llegar a fin de mes pese a adicionales. El aumento discrecional solo para custodios enardeció los ánimos, similar a Santa Fe donde el gobierno negó reclamos inicialmente pero luego negoció.
El gobernador Carlos Sadir, ausente en Nueva York invitado por el presidente Javier Milei, enfrenta presión similar en otras provincias como Santa Fe y Buenos Aires, donde policías trabajan de choferes o repartidores por bajos sueldos. En Jujuy, una reunión de negociación empezó a las 11 en la central de policía con 11 representantes autoconvocados, a puerta cerrada, tras dos horas de diálogo.
Jorge Reales, corresponsal en Jujuy, confirmó desigualdad salarial entre plana mayor y efectivos bajos, más denuncias por equipamiento y condiciones inhumanas. El gobierno presentó denuncia por vandalismo, pero hay avances con comisión de retirados para evitar sanciones a activos.
Los problemas salariales se extienden a docentes y salud en provincias, agravados por caída de recaudación y transferencias nacionales en 7 puntos, generando malestar generalizado.