El doctor Romero explicó que la rabia es una enfermedad mortal que persiste en Argentina por el virus detectado en murciélagos en todo el país y un reciente caso en un perro de Machagai, Chaco, que mordió a varias personas antes de morir, activando tratamientos post-exposición gracias a la red de diagnóstico rápida.
El experto usó un juego simbólico con figuras de perros para ilustrar el efecto rebaño de la vacunación y enfatizó que la rabia no se cura, no depende de estaciones ni zonas urbanas o rurales, ya que ratas y murciélagos la transmiten en ciudades.
Insistió en vacunar perros y gatos contra todas las enfermedades todos los años durante toda su vida, especialmente en cachorros y animales viejos, por vulnerabilidad inmunológica en las "dos puntas del camino", comparando el sistema inmune con un cuerpo policial que puede fallar con la edad o autoinmunidad.
Recordó que existe una ley nacional de vacunación antirrábica gratuita y obligatoria desde hace años, tras casos fatales, y reveló que el último muerto por rabia en Argentina fue una policía de 33 años en Coronel Suárez el año pasado, debido a negligencia en la vacunación.