Una familia de ex convictos y violentos aterroriza el barrio Bransen en Buenos Aires, hostigando a vecinos por mirarlos mal o transitar libremente, y agredió salvajemente a Joaquín, un joven en moto, rompiéndole la clavícula con fierros y elementos contundentes en un ataque en patota.
La hermana de la víctima, María, relató en vivo que el hostigamiento viene de hace tiempo por una pelea inicial de adolescentes que escaló: el Día de la Madre pasada, la patota tiró una bicicleta a Joaquín, lo bajó de la moto y lo dejó con fractura. Ahora lo interceptaron de nuevo, lo molieron a golpes y lo amenazaron de muerte frente a su madre y la policía, que no intervino pese a testificar las amenazas.
Los agresores, provenientes de una villa, ocupan un ranchito donde fuman, toman y generan quilombo constante; roban y atacan en grupo, dejando al barrio a la buena de Dios ante denuncias ignoradas por la Justicia. Vecinos viven con miedo, sin respuestas de las autoridades.
María suplicó justicia a través del programa, desesperada porque la policía presencia los ataques sin actuar y los ex presos andan libres impunemente. Los conductores prometieron seguir el caso mañana.