Las petroleras aumentaron los precios de los combustibles entre un 3% y 5% en las estaciones de servicio, impulsados por la guerra en Medio Oriente que genera volatilidad en el petróleo. El gasoil subió un 5%, las naftas entre 3% y 4%, sumando un 7% en febrero y hasta 10.5% en el año.
El gobierno eliminó la obligatoriedad de informar estos aumentos con antelación, lo que sorprendió a los consumidores al llegar a las bombas. YPF, a través de su CEO Horacio Marín, prometió no generar cimbronazos y aplicar una estrategia de micropricing con inteligencia artificial para ajustes graduales según demanda y horario, manteniendo descuentos del 3% o 6% en horarios nocturnos.
Aunque el precio del barril bajó ayer a 85 dólares, los surtidores no reflejan esa baja y seguirán subiendo, impactando en logística y precios de supermercados. Los conductores recomendaron cargar hoy para evitar aumentos diarios.
Esta suba beneficiará exportaciones de petróleo con más dólares, pero perjudicará sectores dependientes del combustible, en medio de la inflación de marzo por venir.