El analista Paulo Bota explicó la complejidad del régimen iraní, con militares ganando poder sobre clérigos y preparándose para el día después de la muerte de Jamenei a los 86 años. La nueva generación militar iraní rechaza cooperación internacional y busca fortalecerse, generando intranquilidad regional. El precio del petróleo cayó por debajo de 80 dólares el barril, con WTI en 78,55 tras tocar 120 dólares, señalando volatilidad y expectativas de cese rápido del conflicto o negociación nuclear en lugar de cambio de régimen.
El hijo de Ali Khamenei, descrito como más duro que su padre, complica cualquier negociación al asumir liderazgo en instituciones descabezadas, viendo el conflicto como vida o muerte para el régimen. Un ataque israelí mató a cuatro diplomáticos iraníes en un hotel de Beirut, según fuentes iraníes. Irán carece de aliados: Hezbollah diezmado, Hamas debilitado, Al-Assad fuera, milicias iraquíes flojas y hutíes inactivos; ni Rusia ni China arriesgarán por Teherán.
Diferencias entre Israel y Estados Unidos emergen: Israel ve a Irán como amenaza existencial con sociedad cohesionada post-7 de octubre, mientras EE.UU. prioriza estabilidad global. Bota recomendó cautela ante volatilidad, enfatizando impacto en Argentina.