En Gran Hermano: Generación Dorada, el DAR (Derecho a Réplica) permitió que Lucas, ex pareja de Luana tras seis años de relación, confrontara a la participante por sus declaraciones en la casa y revelara múltiples infidelidades que descubrió, dejando a Luana en shock y expuesta como mentirosa e infiel ante todos.
Luana contó que Lucas la culpó por exponerlo públicamente, afirmando que encontró pruebas del pasado y que ella lo dejó mal parado delante de miles. Ella no pudo llorar por el impacto, priorizó cómo quedó en el juego y decidió terminar la relación en vivo, mientras los compañeros dudaban de su relato.
El panel del programa debatió intensamente: algunos defendieron el coraje de Lucas por responder tras sentirse humillado, criticando la actitud de Luana que expuso la relación en castings y dentro de la casa, intentando con otros participantes como Manu, Brian y "su niño" (Santi), quien no le da lo que busca. Otros lo tildaron de ridículo, señalando masculinidad en crisis, pero coincidieron en que Luana prioriza el juego sobre el vínculo.
En clips de la casa, Luana y compañeros hablaron de una posible relación abierta que ella negaba, sintiéndose traicionada al enterarse de más detalles sobre la marcha. El conductor explicó el DAR como herramienta para réplicas públicas y aconsejó a Luana no dramatizar, surfear la situación sin retirarse por "esta pavada", ya que solo conocen su versión y la de Lucas.