En Gran Hermano: Generación Dorada, se estrenó el DAR (Derecho a Réplica), que permite a personas externas confrontar a los participantes a través de un portal virtual. Lucas, ex pareja de Luana después de seis años de relación, ingresó para responder a las declaraciones de ella en la casa y revelar infidelidades que descubrió.
Lucas admitió admirar a Luana como persona, pero la acusó de tener una vida paralela con amigos durante meses, incluyendo encuentros en fines de semana y en un crucero que compartieron. Mencionó pruebas concretas, como mensajes en el City Center y situaciones con su amiga y otros, afirmando que Luana lo humilló públicamente mientras él faltó en detalles afectivos.
Luana defendió que no hizo nada malo en la casa, que solo liberó a Lucas por si surgía algo y que su charla fue privada, aunque en streaming. Se sintió expuesta y humillada, lloró en confesionario y consideró abandonar el programa, argumentando que su vida personal no debía airearse así. La producción le dio 24 horas para hablar a cámara.
Después, Luana contó a sus compañeros que quedó como infiel, que Lucas la dejó y reveló cosas del pasado, quedando en shock y sin poder llorar. El ex se despidió mencionando que sus cosas están en la casa familiar y que el bolso apareció.